miércoles, 30 de octubre de 2024

INICIO DE LA REFORMA PROTESTANTE EN ALMERÍA

Hace más de 500 años los reformadores, siendo guiados por Dios, iniciaron una andadura que cambió radicalmente el curso de la historia. Se conoce como Reforma Protestante, o simplemente como Reforma, al movimiento religioso cristiano, iniciado en Alemania en el siglo XVI por Martín Lutero, que llevó a un cisma de la Iglesia Católica para dar origen a numerosas iglesias y organizaciones agrupadas bajo la denominación de protestantismo.

La Reforma tuvo su origen en las críticas y propuestas con las que diversos religiosos, pensadores y políticos europeos buscaron provocar un cambio profundo en los usos y costumbres de la Iglesia Católica. El movimiento recibirá posteriormente el nombre de Reforma Protestante, por su intención inicial de reformar el catolicismo con el fin de retornar a un cristianismo primitivo.



En Europa

Socialmente hablando, ubicamos la Reforma dentro del contexto del renacimiento humanista que había surgido en la Florencia del siglo XIV. Entre los eruditos de Europa, se despertó un interés en la literatura clásica, la ciencia y el arte. Uno de los logros más significativos de este movimiento fue la publicación del Nuevo Testamento en griego en 1516, gracias a la labor de Erasmo de Rotterdam.

Otro factor de relevancia social fue el invento de la imprenta por el alemán Johannes Gutenberg alrededor de 1440. Cuando se levantó el movimiento protestante, la voz de los reformadores corrió por una gran parte del continente debido al éxito de la imprenta.

Políticamente, Alemania no era un estado como en la actualidad, sino un conjunto de reinos que formaban parte del Sacro Imperio Romano. El líder secular más poderoso en la Europa de la Reforma era el emperador Carlos V de Alemania (que a la misma vez era Carlos I, rey de España).

En cuanto a la situación religiosa, la Iglesia Católica Romana gozaba de una influencia enorme en el occidente. Sin embargo, muchas cosas andaban mal en la Iglesia. Había corrupción y superstición por todos lados, por lo cual los reformadores querían corregir esta situación de una forma doctrinal y teológica, volviendo a las enseñanzas del Dios de la Biblia, enseñando que la justificación de un ser humano ante Dios es por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 1:17).

Lutero inició la Reforma Protestante el 31 de octubre de 1517, clavando las 95 tesis en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg (Alemania). Lo que guio a la magnitud de la reforma de Lutero no fue su deseo de cambiar la Iglesia, ni de transformar la sociedad de sus días, más bien fue su propio encuentro con Cristo y su ardiente anhelo de que todo el mundo reconociera el verdadero camino a Dios solo por Jesucristo.

En España

La historia del protestantismo en España en la época de la Reforma es una de reuniones clandestinas, persecuciones, autos de fe y exilios. El protestantismo llega a España cuando varios creyentes españoles se sintieron plenamente identificados con los planteamientos de la Reforma protestante iniciada por Martín Lutero en Alemania.

En sus inicios, el protestantismo español se extendió principalmente entre la clase noble y culta, debido a su relación con el humanismo y la lectura de la Biblia. Hubo dos centros importantes de actividad evangélica, uno fue Valladolid, y el otro, Sevilla. En el Monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce, en las afueras de Sevilla, el fuego reformador ardía, pasando del convento a otras casas religiosas y hacia los laicos de la región.

Monasterio de San Isidoro del Campo

Sin embargo, la Reforma protestante en España no arraigó debido a la implacable persecución a la que fueron sometidos los luteranos por la Inquisición Española, lo que obligó a los que pudieron escapar a refugiarse en estados protestantes o más tolerantes.

Uno de los promovedores del protestantismo español fue Julianillo Hernández, conocido así por su baja estatura. Fue el primer colportor evangélico español. Como arriero, viajaba de ciudad en ciudad, sembrando la literatura evangélica desde Ginebra hasta Sevilla. Fue apresado por la Inquisición en Sevilla y, después de tres años de crueles torturas, murió en un auto de fe en 1560, junto a trece compañeros.

Otro exiliado importante, Francisco de Enzinas, había publicado el Nuevo Testamento en 1543 en Amberes, el cual lo presentó personalmente al emperador Carlos V. El monarca prometió leerlo y darlo a su confesor. Un poco después, Enzinas fue encarcelado por fomentar la herejía. Logró escaparse después de quince meses de prisión.

Pero el monje jerónimo más recordado fue Casiodoro de Reina. Después de su huida del monasterio de Santiponce, llegó a Ginebra. También se refugió en otras ciudades protestantes, tales como Londres, Basilea y Estrasburgo, donde pastoreó iglesias de exiliados españoles. En el año 1569 imprimió la Biblia en castellano. La obra de Reina fue revisada por Cipriano de Valera, uno de sus compañeros del monasterio, en el año 1602. Fue esta versión, Reina-Valera, la más usada entre protestantes de la lengua española hasta el siglo XX.

Primera biblia en castellano

En Almería

La Reforma del siglo XVI tuvo en Almería sus simpatizantes, sus testigos, incluso sus mártires, pero no llevó a la formación de comunidades eclesiales duraderas. Dentro de la Iglesia Católica algunos fueron influenciados por los escritos reformadores.

Luis de la Cadena, obispo auxiliar de Almería, fue sospechoso de luteranismo desde 1551 y destacaría por sus sermones netamente evangélicos, razón por la que no llegó a suceder al obispo cuando éste falleció. Chocó fuertemente con el arzobispo Martínez Silíceo que lo acusó como instigador de la Apología de Monroy contra el estatuto de limpieza de sangre y lo denunció a la Inquisición (De León de la Vega, 2010a).

Por todas estas contrariedades prefirió exiliarse a París, donde fue doctor de la Sorbona, regentó allí una cátedra, en cuyo cargo falleció. Murió al amparo de los amigos de su tío Pedro de Lerma que también fue perseguido por luterano y que había fallecido unos años antes en circunstancias similares (Martínez Añibarro y Rives, 1889).

Antonio Corrionero, obispo de Almería (1558-1570), había dado dictamen favorable al Catecismo de Carranza por lo que se le formó proceso en Valladolid, aunque no se le prohibió acudir al Concilio de Trento en su tercera reunión de 1560. La personalidad del obispo de Almería había trascendido dentro y fuera de España. Acreditado como teólogo, era natural que se consultara en el Catecismo de Carranza (De León de la Vega, 2010b).

Estos son algunos de los pocos testimonios que acreditan la existencia de personas interesadas por la Reforma del siglo XVI en tierras almerienses. No disponemos de información más amplia y precisa que nos permita conocer con detalle el origen y desarrollo del protestantismo en Almería, ya que la Inquisición se ocupó de que éste no echara raíces en nuestra provincia.

BIBLIOGRAFÍA:

De León de la Vega, Manuel (2010). Los protestantes y la espiritualidad evangélica en la España del siglo XVI. Sevilla: Manuel de León. pp. 349, 411.
Martínez Añibarro y Rives, Manuel (1889). Intento de un diccionario biográfico y bibliográfico de autores de la provincia de Burgos. Madrid: Imprenta y Fundición de Manuel Tello. pp. 78-79.




 








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