sábado, 1 de febrero de 2025

JAMES N. GRAYDON, COMISIONADO DE LA SOCIEDAD BÍBLICA DE LONDRES

Con el título que nos precede, Antonio Giménez, profesor, investigador y escritor, publicó un valiosísimo estudio en HISPANIA XLVII/165 (1987), pp. 225-250. Con este trabajo, sus cartas inéditas, la documentación que se conserva en el Archivo Histórico Nacional (Madrid) y la atención que también ha recibido de Juan Bautista Vilar y Elías de Mateo Avilés; podemos seguir sus aventuras y desventuras, entre los años 1835 y 1840; mientras difundía la Biblia y varios textos anticatólicos en toda la costa mediterránea. Residió fundamentalmente en Barcelona, distribuyó las Sagradas Escrituras en Valencia, Alicante, Cartagena, Murcia, Almería y Málaga.



Mapa inglés de principios del siglo XIX

Los esfuerzos misioneros para introducir un cristianismo tolerante y pluralista en Almería parten principalmente de los evangélicos de Gran Bretaña. Sociedades bíblicas y de evangelización envían colportores o difusores de la Biblia en castellano, en especial el Nuevo Testamento, así como folletos de edificación y controversia, catecismos, etc. James N. Graydon, agente de la British and Foreign Bible Society, fue ante todo un misionero en el sentido literal del término, al señalarse como objetivo prioritario ganar conversos y fundar iglesias protestantes. Su obra de propaganda y evangelización fue intensa, notable y de gran trascendencia.

Irlandés protestante y teniente de la Royal Navy retirado desde 1815, vivió buena parte de su vida adscrito a la reserva naval, lo que le permitió disfrutar de pensión como oficial, pero relevado de todo servicio. Como quiera que además poseyera algunos medios de fortuna, pudo dedicarse a viajar. Recorrió las ciudades portuarias de la costa mediterránea, visitando Almería en varias ocasiones.

Precisamente su actuación en la ciudad almeriense, en los viajes realizados en 1837 y 1838, consistió en un reparto de biblias y nuevos testamentos no inferior a los 430 ejemplares entre ventas y donaciones, aparte un número indeterminado de folletos, según se desprende de los informes enviados a la BFBS en varias cartas escritas en los seis primeros meses de 1838.

En Almería, los curas, totalmente desconcertados se dirigieron a su obispo buscando consejo. Pero «el obispo dio por escrito una orden de no seguir metiéndose en el asunto; los ejemplares habían sido examinados y encontrados aceptables, y él no podía detener su venta» (Van der Grijp, 2019).

Adolfo Araujo, primer Agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, escribió más tarde recordando que no todos los mitrados ni clérigos, estaban en contra de la difusión bíblica; escribiendo lo que sigue: “El Obispo de Almería, detuvo la oposición de algunos de sus clérigos y aún elogió el esfuerzo de esparcir la Palabra de Dios”.

BIBLIOGRAFÍA:

De Mateo Avilés, E. (1986). Masonería, protestantismo, librepensamiento y otras heterodoxias en la Málaga del siglo XIX. E. de Mateo Avilés.

Van der Grijp, Klaus (2019). Historia del protestantismo español en el siglo XIX. Madrid: Iglesia Evangélica Española.

Vilar, J. B. (1994). Intolerancia y libertad en la España Contemporánea: los orígenes del protestantismo español actual, volumen 7. Ediciones AKAL.