LOCALIDADES ALMERIENSES VISITADAS POR LA SOCIEDAD BÍBLICA
De entre los muchos colportores que recorrieron la provincia de Almería destacar la labor de Juan Sanz que, en 1872, saliendo de la capital, estableció puntos de misión en Níjar, Tabernas y otros pueblos almerienses bajo el ministerio itinerante de la Sociedad Bíblica de España. En algunas ocasiones consiguió reunir a más de 180 personas agrupadas en torno a la mesa de venta de biblias y libros protestantes; en otras, fue apaleado o apedreado por una turba capitaneada por el cura y el alcalde del pueblo.
Gran éxito alcanzó en la ciudad de Almería la labor del
colportor de la BFBS Salvador Parras entre 1881-90. El obispo de la
“recatolización” de Almería, José María Orberá y Carrión, en una carta dirigida
a Marcelino Menéndez Pelayo el 1 de mayo de 1881, dice: “También por aquellos días y durante algún tiempo hubo un expendedor de
biblias y libros protestantes”.
Parras había preparado el
campo de trabajo con una discreta labor y su sucesor, Enrique del Pino,
librepensador, antiguo maestro de una escuela en Triana (Sevilla), continuó su
labor captando el interés de mucha gente. En julio de 1891, Manuel Carrasco
inspeccionó la obra evangelizadora a petición de John Jameson, agente de la
BFBS, y pudo celebrar enseguida una reunión con 70 interesados. De manera
especialmente cordial Carrasco fue recibido en la asociación de beneficencia La
Bienhechora, que había sido creada por la masonería y que confirió
al pastor el título de miembro de honor.
En sus siguientes
visitas, Carrasco encontró también una cordial recepción en la casa del cónsul
británico, mientras que el maestro contratado por él, Tomás Alonso,
anteriormente al servicio del predicador metodista James W. Lord en Madrid,
había logrado un empleo adicional en el instituto municipal. La misión en
Almería, que ocasionalmente era supervisada no solo por Carrasco, sino también desde
Cartagena por Felipe Orejón Delgado, pastor y evangelista de la Iglesia
Evangélica Española, tenía dos puestos anexos en la provincia: Gádor y
Roquetas.
En la zona minera de las Balsas de Gádor se reunía el capataz
Emilio Pérez con algunos trabajadores que resultaban ser de fe evangélica.
En el pueblo de Aguadulce (Roquetas de Mar) vivía Ignacio Rodríguez Abarrátegui, peón caminero, periodista y librepensador, que tenía una gran influencia sobre la población por ser un ardiente antirromanista como consecuencia de que dos de sus hijos habían sido enterrados en pleno campo, donde pastaban las ovejas y los bueyes, ante la negativa del Ayuntamiento de Roquetas de construir un cementerio neutro. En la revista El Cristiano del 20 de septiembre de 1897 nos cuenta él mismo que con motivo del entierro de su hijito de dos años hizo que tocaran por el camino el himno de Garibaldi. Abarrátegui fue contratado como colportor en 1896 por R. O. Walker, agente de la BFBS (Van der Grijp, 2019).
BIBLIOGRAFÍA:
Van der Grijp, Klaus (2019). Historia del protestantismo español en el siglo XIX. Madrid: Iglesia Evangélica Española.


