martes, 3 de junio de 2025

EMPRESARIOS MINEROS PROTESTANTES

 El siglo XIX rubricó la lenta recuperación iniciada los dos siglos anteriores. La provincia de Almería fue testigo de una segunda edad de plata, sobre todo a finales de la centuria, que tuvo su origen en la apertura comercial y la consolidación de la minería y la agricultura desde las primeras décadas del siglo.

Durante esta época la Iglesia Católica sufrió una de las pruebas más duras de su historia. El liberalismo político suprime las órdenes monásticas (dominicos, franciscanos, trinitarios, etc.) y Mendizabal da la orden de la desamortización de todos los bienes eclesiásticos, pasando Almería de ser una “ciudad conventual” a una “ciudad burguesa”.

El surgimiento de núcleos protestantes en Almería viene determinado por la existencia previa de una colectividad británica y otra alemana. La revolución industrial hizo posible el rápido transporte de personas y de comercio. Donde fueron los comerciantes seguían los misioneros.

El “boom” minero de mediados de siglo benefició considerablemente a esta provincia, prosperando económicamente sobre cuatro sólidos pilares: el puerto, el ferrocarril, las minas y el esparto. La población cambió de aspecto y su progreso demográfico fue rápido.




Dentro de la actividad industrial, a mediados del siglo XIX, aparece en la ciudad de Almería y en numerosos pueblos de su provincia, varias colectividades de obreros y técnicos, británicos y alemanes fundamentalmente, relacionados con la minería y el ferrocarril. Entre estos obreros y técnicos había muchos interesados como colportores en la difusión de las Escrituras y en celebrar cultos informales por las casas o en sus centros de trabajo.

El poblado minero de Las Menas de Serón.

Los primeros registros mineros demarcados en la zona de Serón-Bacares fueron propiedad del ingeniero de minas Ignacio Gómez de Salazar y se pueden fechar hacia 1870. En años posteriores otras compañías de capital extranjero se interesarían por la excelente calidad del hierro que se extraía, comenzando a explotar algunas minas la sociedad Cabarga San Miguel, filial española de la sociedad holandesa WM. H. MULLER.

Alrededor de esa actividad industrial se creó un gran poblado minero que albergó a millares de mineros y a sus familias. El poblado contaba con cuatro escuelas, una biblioteca, un teleclub, un hospital dotado con los mayores adelantos, economato, panadería y otras instalaciones lúdicas.

El director de la empresa holandesa que proporcionaba las viviendas a los obreros, pese a su origen protestante, se preocupó de construir una iglesia para que la usara también la población católica de las minas, servida por el párroco de Serón. Además, el poblado contaba con un cementerio llamado “el de los protestantes” pues en él se enterraron muchos trabajadores extranjeros, que normalmente eran los jefes y directores de las sociedades mineras.



Casi cien años después, en 1967, la compañía explotadora cesó su actividad alegando el bajo rendimiento debido al alto coste del transporte de mineral extraído hasta los puertos de Águilas y Almería, dejando así un panorama desolador en el poblado que quedó abandonado y sus habitantes abocados a la emigración.

Karl Bahlsen y los cables mineros.

En el desarrollo industrial y minero en la provincia de Almería hay que destacar al ingeniero alemán Karl Bahlsen Pahde, cuya contribución al desarrollo de Almería se concreta en dos aspectos fundamentalmente: como especialista en los tendidos de cables mineros aéreos y, también, como industrial que instala en Almería una importante empresa de fundición y calderería que desarrolla su actividad entre 1890 y 1920.

Karl realizó estudios de ingeniero de máquinas, como su padre. Se casa a los 30 años, el 15 de enero de 1887, con Paula Eickhoff. Ambos son de religión protestante, evangelistas. En esos momentos Karl Bahlsen se encontraba ya trabajando en España, concretamente en La Unión y en Cartagena. Se traslada a Garrucha hacia 1888 para participar como técnico en el tendido de cables mineros. Instala, entre otros, el cable aéreo de Bédar a Garrucha, que en su tiempo fue el más largo de Europa con más de 15 kms.


Cable de Bédar a Garrucha

Se instala en Almería hacia 1895 y crea una empresa dedicada a trabajos de fundición llamada <<La Maquinista>> en el barrio de Jaúl, actual Ciudad Jardín. Esta empresa desarrolla trabajos de calderería pesada, máquinas de vapor y cables mineros. A esta fábrica se debe la construcción del antiguo puente de hierro situado sobre la Rambla del Obispo (actual Avda. Federico García Lorca) para enlazar el centro de la ciudad con la Avenida de la Estación.

Jorge Grawford, director de grandes empresas mineras en España.

Otro de los protagonistas de la industrialización de Almería a finales del siglo XIX fue el empresario protestante Jorge Grawford, quien el 2 de enero de 1920, “durmió en el Señor en Almería, a los sesenta años de edad, después de una larga y penosa enfermedad llevada con santa resignación”. Su tumba, donde también está enterrado su hijo mayor que falleció pocos años después, se encuentra medianamente conservada en el Cementerio Británico de Almería.

Tumba de Jorge Grawford


Dirigió grandes empresas mineras en Santander, Sevilla y Almería. Y apoyó económicamente a sus hermanos españoles, con sus propios fondos y los que canalizó de la Iglesia Metodista, destinados a Sevilla.


http://www.elalmeria.es/article/almeria/1597967/las/menas/siglo/historia.html

http://www.arraezeditores.com/images/pdfs/a3/karlbahlsen.pdf

http://www.protestantes.net/dia.asp?id=184

















jueves, 1 de mayo de 2025

TOMÁS ALONSO LÓPEZ Y EL COLEGIO EVANGÉLICO

 La instalación de una escuela, en muchos casos, solía ser el primer acto de presencia evangélica en una ciudad durante el siglo XIX. Concretamente en Almería, la Iglesia Evangélica Española establece una escuela evangélica, junto con una pequeña congregación, al frente de la cual se halla Tomás Alonso López con el apoyo de la congregación de la calle Cerrojo en Málaga iniciada y pastoreada por Manuel Carrasco Palomo, fundador de numerosos colegios en la provincia malagueña que, a la misma vez, supervisaba la obra evangelizadora en Almería (Van der Grijp, 2019).

Tomás Alonso López había nacido en Valladolid (3/2/1866) en el seno de una familia republicana. Tras pasar unos años internado en el Seminario de León, cursó el bachillerato en Madrid y Ávila. Ejerció el magisterio en Madrid y allí se casó por lo civil en el juzgado del distrito del Centro. El 10 de enero de 1891 desembarcó en la ciudad de Almería donde se afincó con su familia. A los pocos días de su llegada a la ciudad se hizo cargo de la dirección del Colegio Evangélico de dicha población, que tenía su sede en los locales de la Sociedad de Socorros Mutuos La Bienhechora (fundada en 1882). Perteneció a la logia “Amigos de Litrán” y se incorporó a las filas del republicanismo (Martínez, 2010).

Compaginó las clases en el Colegio Evangélico con el avance de sus estudios alcanzando el grado de maestro elemental y superior por libre en la Escuela Normal de Málaga y revalidando este último en la Escuela Normal Central de Madrid en 1895.

Fue autor de varios libros de texto. Publicó en Almería, con gran aceptación de la prensa diaria y especializada, un «Tratado de Sistema Métrico Decimal» (1901) y una «Gramática Castellana» (1906).

En los Fondos del Archivo Universitario de Granada figura el expediente de aprobación del Colegio Evangélico de Niños de Almería para el curso escolar 1902-1903, con la documentación correspondiente y un plano de su situación en la calle Ramos nº 63.



Entre 1899 y 1903 fue uno de los principales impulsores del socialismo en Almería, participando en la constitución de las principales sociedades de resistencia de la ciudad. También colaboró en dos periódicos locales: La Crónica Meridional y El Radical de Almería, donde destacaron sus artículos sobre cuestiones sociales y obreras.

La constitución de la Conjunción Republicano-Socialista en 1909 le hizo participar muy activamente en la campaña de las elecciones generales de 1910. Tras las mismas debió ausentarse de Almería, sin que conozcamos su destino, ya que no tenemos referencias suyas posteriores (Martínez, 2002).


BIBLIOGRAFÍA;

Martínez López, Fernando (2002). La barbería de la Almedina: Los orígenes del socialismo almeriense (1880-1903). Almería: Editorial Universidad de Almería.

Martínez López, Fernando (2010). Masones, republicanos y librepensadores en la Almería Contemporánea (1868-1945). Sevilla: Editorial Corduba/Editorial Universidad de Almería.

http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00223586

http://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/1320_alonso-lopez-tomas




sábado, 5 de abril de 2025

LOCALIDADES ALMERIENSES VISITADAS POR LA SOCIEDAD BÍBLICA

De entre los muchos colportores que recorrieron la provincia de Almería destacar la labor de Juan Sanz que, en 1872, saliendo de la capital, estableció puntos de misión en Níjar, Tabernas y otros pueblos almerienses bajo el ministerio itinerante de la Sociedad Bíblica de España. En algunas ocasiones consiguió reunir a más de 180 personas agrupadas en torno a la mesa de venta de biblias y libros protestantes; en otras, fue apaleado o apedreado por una turba capitaneada por el cura y el alcalde del pueblo.

Gran éxito alcanzó en la ciudad de Almería la labor del colportor de la BFBS Salvador Parras entre 1881-90. El obispo de la “recatolización” de Almería, José María Orberá y Carrión, en una carta dirigida a Marcelino Menéndez Pelayo el 1 de mayo de 1881, dice: “También por aquellos días y durante algún tiempo hubo un expendedor de biblias y libros protestantes”.

Parras había preparado el campo de trabajo con una discreta labor y su sucesor, Enrique del Pino, librepensador, antiguo maestro de una escuela en Triana (Sevilla), continuó su labor captando el interés de mucha gente. En julio de 1891, Manuel Carrasco inspeccionó la obra evangelizadora a petición de John Jameson, agente de la BFBS, y pudo celebrar enseguida una reunión con 70 interesados. De manera especialmente cordial Carrasco fue recibido en la asociación de beneficencia La Bienhechora, que había sido creada por la masonería y que confirió al pastor el título de miembro de honor.

En sus siguientes visitas, Carrasco encontró también una cordial recepción en la casa del cónsul británico, mientras que el maestro contratado por él, Tomás Alonso, anteriormente al servicio del predicador metodista James W. Lord en Madrid, había logrado un empleo adicional en el instituto municipal. La misión en Almería, que ocasionalmente era supervisada no solo por Carrasco, sino también desde Cartagena por Felipe Orejón Delgado, pastor y evangelista de la Iglesia Evangélica Española, tenía dos puestos anexos en la provincia: Gádor y Roquetas.

En la zona minera de las Balsas de Gádor se reunía el capataz Emilio Pérez con algunos trabajadores que resultaban ser de fe evangélica.

En el pueblo de Aguadulce (Roquetas de Mar) vivía Ignacio Rodríguez Abarrátegui, peón caminero, periodista y librepensador, que tenía una gran influencia sobre la población por ser un ardiente antirromanista como consecuencia de que dos de sus hijos habían sido enterrados en pleno campo, donde pastaban las ovejas y los bueyes, ante la negativa del Ayuntamiento de Roquetas de construir un cementerio neutro. En la revista El Cristiano del 20 de septiembre de 1897 nos cuenta él mismo que con motivo del entierro de su hijito de dos años hizo que tocaran por el camino el himno de Garibaldi. Abarrátegui fue contratado como colportor en 1896 por R. O. Walker, agente de la BFBS (Van der Grijp, 2019).

BIBLIOGRAFÍA:

Van der Grijp, Klaus (2019). Historia del protestantismo español en el siglo XIX. Madrid: Iglesia Evangélica Española.


sábado, 1 de marzo de 2025

ESTABLECIMIENTO DE LA IGLESIA REFORMADA ESPAÑOLA

 El protestantismo español no es exclusivamente fruto de una intervención extranjera. Sin la acción de españoles autóctonos que actuaron sinérgicamente con la acción publicista y evangelizadora que ciertamente vino de fuera, y sin el concurso de otros factores geopolíticos, religiosos y sociales, no hubiera sido posible el momento de eclosión de un cristianismo reformado español y especialmente andaluz.

Desde 1850 la ciudad de Almería y su provincia fue visitada con regularidad por evangelistas procedentes de Gibraltar, Sevilla, Málaga y Granada. Uno de los primeros protagonistas de estos viajes fue José Vázquez, un profesor de lenguas modernas que frecuentaba ambientes progresistas y demócratas sevillanos, con muy buenas relaciones con diputados en los que influía moderadamente.

Vázquez tomó contacto con casi todas las regiones españolas, centrándose especialmente en Andalucía, región que solía recorrer todos los años, con el apoyo económico de la comunidad de Sevilla y de diferentes asociaciones británicas y francesas. En 1859 realizó un viaje de más envergadura por Andalucía Oriental y el sureste peninsular, visitando al grupo de creyentes existentes en Almería. De este viaje de difusión y evangelización hizo un informe al comité de la Spanish Evangelization Society de Edimburgo de quien dependía y a finales de ese año va a Escocia para informar de sus trabajos y de la situación y perspectivas futuras del protestantismo en España. Gustaron tanto sus informes, que se comprometieron a seguir ayudando a la evangelización de España.

La labor editorial y difusora de la SES de Edimburgo llegó a ser desbordante. Publicó e hizo circular la revista <El Alba>, gaceta en español dedicada a temas religiosos, editada entre 1854 y 1862 por Thomas Parker con el apoyo de diferentes asociaciones británicas de evangelización. Se difundió por toda España, especialmente en el flanco marítimo comprendido entre Huelva y Alicante, gracias a la labor de José Vázquez.

En junio de 1861 fue descubierto un lote de ejemplares de esta revista, en el alijo de biblias y otra literatura evangélica intervenido por los carabineros en un reconocimiento practicado en el buque inglés “Supply”, surto en aguas de Garrucha, provincia de Almería.

Los protestantes malagueños, encabezados por Manuel Matamoros, formaron un equipo perteneciente a la Iglesia Reformada que, siguiendo con lo aprendido en la Misión Metodista de Gibraltar, establecieron puntos de misión en varios pueblos del poniente almeriense, concretamente en Berja y Dalías.


Capilla de la Misión Manuel Matamoros en el siglo XIX


Matamoros, en una carta dirigida a Mme. Bridel, el 22 de octubre de 1865, escribe: “No solamente en Málaga, sino en Almería… tenemos ya sean hermanos o amigos de confianza, o por lo menos encontramos simpatías que, lejos de desdeñar, debemos utilizar esforzándonos en crear nuevos centros de evangelización” (Bonifás, 1977).

BIBLIOGRAFÍA:

http://protestantedigital.com/blogs/1374/Otras_iglesias_de_Andalucia

http://revistas.um.es/analeshc/article/view/88331/85161

Bonifás, A. (1977). Manuel Matamoros (1834-1866) el alba de la segunda reforma en España. Barcelona: Departamento de Evangelización y Publicaciones de la Iglesia Evangélica Española. 


 

sábado, 1 de febrero de 2025

JAMES N. GRAYDON, COMISIONADO DE LA SOCIEDAD BÍBLICA DE LONDRES

Con el título que nos precede, Antonio Giménez, profesor, investigador y escritor, publicó un valiosísimo estudio en HISPANIA XLVII/165 (1987), pp. 225-250. Con este trabajo, sus cartas inéditas, la documentación que se conserva en el Archivo Histórico Nacional (Madrid) y la atención que también ha recibido de Juan Bautista Vilar y Elías de Mateo Avilés; podemos seguir sus aventuras y desventuras, entre los años 1835 y 1840; mientras difundía la Biblia y varios textos anticatólicos en toda la costa mediterránea. Residió fundamentalmente en Barcelona, distribuyó las Sagradas Escrituras en Valencia, Alicante, Cartagena, Murcia, Almería y Málaga.



Mapa inglés de principios del siglo XIX

Los esfuerzos misioneros para introducir un cristianismo tolerante y pluralista en Almería parten principalmente de los evangélicos de Gran Bretaña. Sociedades bíblicas y de evangelización envían colportores o difusores de la Biblia en castellano, en especial el Nuevo Testamento, así como folletos de edificación y controversia, catecismos, etc. James N. Graydon, agente de la British and Foreign Bible Society, fue ante todo un misionero en el sentido literal del término, al señalarse como objetivo prioritario ganar conversos y fundar iglesias protestantes. Su obra de propaganda y evangelización fue intensa, notable y de gran trascendencia.

Irlandés protestante y teniente de la Royal Navy retirado desde 1815, vivió buena parte de su vida adscrito a la reserva naval, lo que le permitió disfrutar de pensión como oficial, pero relevado de todo servicio. Como quiera que además poseyera algunos medios de fortuna, pudo dedicarse a viajar. Recorrió las ciudades portuarias de la costa mediterránea, visitando Almería en varias ocasiones.

Precisamente su actuación en la ciudad almeriense, en los viajes realizados en 1837 y 1838, consistió en un reparto de biblias y nuevos testamentos no inferior a los 430 ejemplares entre ventas y donaciones, aparte un número indeterminado de folletos, según se desprende de los informes enviados a la BFBS en varias cartas escritas en los seis primeros meses de 1838.

En Almería, los curas, totalmente desconcertados se dirigieron a su obispo buscando consejo. Pero «el obispo dio por escrito una orden de no seguir metiéndose en el asunto; los ejemplares habían sido examinados y encontrados aceptables, y él no podía detener su venta» (Van der Grijp, 2019).

Adolfo Araujo, primer Agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, escribió más tarde recordando que no todos los mitrados ni clérigos, estaban en contra de la difusión bíblica; escribiendo lo que sigue: “El Obispo de Almería, detuvo la oposición de algunos de sus clérigos y aún elogió el esfuerzo de esparcir la Palabra de Dios”.

BIBLIOGRAFÍA:

De Mateo Avilés, E. (1986). Masonería, protestantismo, librepensamiento y otras heterodoxias en la Málaga del siglo XIX. E. de Mateo Avilés.

Van der Grijp, Klaus (2019). Historia del protestantismo español en el siglo XIX. Madrid: Iglesia Evangélica Española.

Vilar, J. B. (1994). Intolerancia y libertad en la España Contemporánea: los orígenes del protestantismo español actual, volumen 7. Ediciones AKAL.


lunes, 6 de enero de 2025

WILLIAM BARBER, MISIONERO METODISTA

Focos protestantes

La historia de los evangélicos españoles, durante los dos últimos siglos, es llamada generalmente, Segunda Reforma. En esta época, hubo un gran resurgimiento del pietismo en varios países de Europa. El pietismo se caracterizó por su profundo interés misionero. Esta fue una de las principales causas de la gran expansión misionera del siglo XIX.

Los pietistas, impulsados por su celo evangelizador, crearon varias sociedades misioneras cuyo propósito era llevar el evangelio a otros países del mundo, entre ellos España.

Estas sociedades se dedicaron a la difusión de la Palabra de Dios mediante los colportores y a la creación de comunidades reformadas por parte de los misioneros evangelistas que, a la misma vez, establecieron hospitales, orfanatos, escuelas, etc.

El primer misionero metodista que visitó Almería fue el inglés William Barber, llegando al puerto de la ciudad en la primavera de 1828 desde la Misión Wesleyana de Gibraltar. Había sido enviado por la sociedad misionera a la que pertenecía para aprender español y tratar de lo que podría hacerse en cuanto a labores sociales y humanitarias.

Escribe a un amigo, el 15 de abril de 1828: “Este (Almería) es un lugar en España, que sólo se puede llamar una ciudad comercial, debido a unos pocos barcos que de vez en cuando vienen acá para cargar, pues hay minas y obras a la distancia de siete leguas españolas, contando casi cuatro millas inglesas por cada legua, y aquí estoy, apartado de la protección inmediata del Derecho Inglés, y bajo el gobierno de un país en el que no puedo mirarlo sino con compasión. Pero no tengo otro objeto, que ver y oír todo lo que ocurre, y, por este trabajo, para obtener el fortalecimiento de un método, que me permitirá perseverar en la persecución de mis diferentes funciones”.

De este viaje se le ocurre decir que visitó varias iglesias, “sintió lástima” de los religiosos recluidos en “tres conventos de monjes y dos de monjas”, notó la frivolidad con que un cura joven se disponía a decir misa, notó también algunas pintadas hostiles a los liberales, pero “no vi nada que pueda interesar especialmente a un extranjero”. Y luego, al subir a los montes que rodean la ciudad y encontrar una vista magnifica, llega a la conclusión de que un paisaje tan hermoso no debe impresionar a un inglés protestante, pues “Dios ha creado todo esto para que lo posean los hijos que lo obedecen”, pero los españoles no somos obedientes, sino corrompidos, inmorales, defensores del papismo y de la intolerancia, etc.

Este viaje lo llevó a cabo con el fin de mejorar su salud, siempre endeble, y descansar. Un barco inglés le trasladó de Gibraltar a Almería, y de allí, a lomos de mula, se encaminó hasta Granada, por el valle que separa a la Sierra de Baza de Sierra Nevada, pero su relato se interrumpe en el pueblo llamado Nacimiento, y no es particularmente rico en observaciones interesantes. Tampoco sabemos cómo volvió.

BIBLIOGRAFÍA

http://mancomunidadcg.org/IECG/doc/revistas/Almoraima%2018-Articulo%209.pdf

http://protestantedigital.com/blogs/1271/2R Gibraltar y Andalucia focos protestantes

 


 

lunes, 9 de diciembre de 2024

LA ESPAÑA DE LA ILUSTRACIÓN

El puerto de Almería va a desempeñar un papel importantísimo en el fenómeno protestante en la España de la Ilustración en el ámbito de las Nuevas Poblaciones de Carlos III.




Lejos de lo que pudiera pensarse, el problema protestante se manifiesta en las Nuevas Poblaciones casi desde el inicio de su andadura histórica. Sólo unos meses después de que se produjera el arribo a La Carolina (conocida entonces como La Peñuela) de los primeros colonos extranjeros, el encargado de la caja de recepción de Almería, don Lorenzo Tabares, informa al gobierno de que había tenido que rechazar a 35 de los 1.694 colonos embarcados entre el 20 de enero y el 2 de febrero de 1768 en el puerto francés de Sète con destino al puerto de Almería, especificando que quince de ellos lo habían sido por su condición de protestantes.

La llegada de estos protestantes a la caja de recepción de Almería no cesó. Prueba de ello es el hecho de que varios de ellos fuesen descubiertos en las colonias. Muchos llegarían tras abjurar, tal vez fingiendo, en la referida caja, pero otros lograrían burlar las inspecciones, mediante “regalos” a las autoridades, arribando sin mayor dificultad a las nuevas poblaciones de Sierra Morena.

A pesar de que el establecimiento de las conocidas como Nuevas Poblaciones de Andalucía se inició un año después de las fundadas en Sierra Morena, tampoco éstas se vieron exentas de la llegada de colonos protestantes. Es más, precisamente en ellas es donde este fenómeno se hará más evidente, a la vez que alarmante para las autoridades. Al igual que ocurriera en Sierra Morena, también aquí las primeras referencias que poseemos sobre estos colonos nos vienen dadas por el arribo al puerto de Almería, concretamente el diecinueve de noviembre de 1768, de un grupo de 152 colonos entre los que había seis protestantes y dos mujeres calvinistas, que, como aquellos abjuraron.

Durante los seis primeros meses de 1769 seguirán llegando nuevos colonos protestantes al puerto de Almería que serán enviados en sucesivas remesas a La Carlota (Córdoba). El arribo de un gran número de colonos protestantes a la caja de recepción desbordaría cualquier previsión inicial.

Significativa fue la llegada de más de 130 colonos protestantes al puerto de Almería el cuatro de junio de aquel mismo año, donde les esperaba un fraile, enviado por las autoridades eclesiásticas, con la intención de catequizarlos para que adjuraran de su fe.

Conocemos la identidad de uno de estos colonos, Felipe Lingenfelder, gracias a haberse conservado el certificado de absolución ad cautelam que le entregaron en Almería el 23 de junio de 1769.

http://www.artearqueohistoria.com/OLD/revista/download/revista12.pdf

http://helvia.uco.es/xmlui/bitstream/handle/10396/8779/13.8.pdf?sequence=1